Mucho se ha frivolizado acerca del peligro que entraña la Gripe A. Sí, es cierto que no tiene tanta capacidad lesiva como inicialmente nos hicieron pensar. Pero no deja de ser una infección: Genera malestar, fiebre, incapacidad laboral transitoria… Y algún deceso.

Afortunadamente, menos de los que pensábamos durante los meses de verano. Y entonces, ¿en qué quedamos? ¿Es más grave que la gripe estacional, o menos?

Si con gravedad nos referimos a la necesidad de acudir a los centros de salud, podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que la gripe A ha comportado más visitas urgentes por día que cualquier otra causa que se haya presentado en los últimos 10 años. En nuestro centro, por ejemplo, estamos atendiendo del orden de 150 visitas urgentes extra cada día, además de las que cada médico tenemos ya asignadas.

Si con gravedad hablamos de fallecimientos, ciertamente, se trata de una infección que “mata” menos que la gripe que padecemos cada año. Pero hay un factor que estamos obviando, y que creo que justifica las diferencias entre ambas: La Gripe A es un padecimiento de gente joven, mientras que la estacional suele afectar a la gente mayor, más frágil, y menos resistente a fiebres como las que comportan ambas infecciones.

Evidentemente, con la edad nos hacemos más frágiles. Por lo tanto, aguantamos peor procesos gripales que, durante nuestros años jóvenes, se convierten en relativamente banales. Así, pues, estamos comparando dos dolencias que, pese a llamarse de forma similar, a estar producidas por virus emparentados, y a dar lugar a los mismos síntomas, no pueden ser comparadas en cuanto a letalidad. La edad, en este caso, actúa como factor de confusión, si analizamos directamente mortalidad en ambos grupos.

Así, pues: “Pánico, no; miedo, tampoco; pero sí precaución”.

Por el Dr. Francisco Marín. (Atención primaria)

fuente: audioconsejosmedicos.blogspot.com/