La edad madura no solo marca nuestra cara con arrugas, sino también nos trae la experiencia, por lo que es más fácil diferenciar personas, hacer nuevos contactos y elegir amigos. Para una persona adulta en relaciones cuentan mucho los gestos, la mirada, las palabras, también el silencio nos dice mucho y por esto somos más selectivos a la hora de elegir un amigo. No aguantamos egocéntricos ni a aquel que nos cuenta sus penas continuamente. Nuestra escala de valores esta más asentada y sabemos lo qué nos gusta y qué no. Buscamos las personas con las que podemos contar, ser sinceros y también podemos divertirnos. La amistad es la unión de las personas que se aceptan, escuchan, entienden y comparten su tiempo. La amistad es es una palabra que quizás se usa con demasiada facilidad, pero es el mejor remedio para la soledad.



Autor: EM